Los once equipos de la parrilla de la Fórmula 1 afrontan desde este miércoles al viernes los últimos tres días de test en el Circuito Internacional de Baréin, ya con las últimas actualizaciones en los monoplazas a algo más de dos semanas del inicio del Mundial con el Gran Premio de Australia.

El ‘Gran Circo’ se enfrenta a la segunda semana de los test oficiales de pretemporada en Baréin, antes de que el semáforo se ponga verde el fin de semana del 6 al 8 de marzo con el primer GP de la temporada en Albert Park. Tres jornadas abiertas completamente a la televisión –se podrá ver en DAZN– de 08.00 a 17.00, con un descanso de una hora a las 12.00.

La primera semana de pruebas en Sakhir dejó algunas conclusiones. Mercedes confirmó esa vitola de favorito que todo el ‘paddock’ le coloca durante esta pretemporada, liderando el último día de test con un doblete del italiano Andrea Kimi Antonelli, el más rápido de los tres días, y el inglés George Russell, a solo tres décimas de su compañero.

Parece que la polémica con sus motores y la medición de la compresión en frío se acabará con un cambio en la normativa, pero las ‘Flechas Plateadas’ han mostrado ritmo y consistencia hasta el momento y son, en la actualidad, el rival a batir.

Tampoco sufrieron problemas de fiabilidad los Red Bull, con un motor Ford que parece funcionar y rendir. Tanto es así, que completaron 343 vueltas en total en los tres días de test en Baréin. Max Verstappen quiere seguir dando guerra de nuevo con un coche que exprimirá desde el minuto uno, en una fiesta a la que se suma también Ferrari.

La escudería italiana no hizo mucho ruido antes de las pruebas, pero ahora parecen estar en una buen posición, parecen competitivos y, de hecho, superaron los 400 giros en Baréin, liderando incluso el jueves con Charles Leclerc en lo más alto de la tabla de tiempos. Para estos nuevos tres días, Ferrari llevaría una evolución en la aerodinámica, cambios en su unidad de potencia y una actualización de la caja de cambios del SF-26.

Pero lo que tiene que ver con los pilotos españoles, hay pocas notas positivas. Tanto Aston Martin como Williams van más tarde que la zona media alta de la parrilla, y ahora van contrarreloj para presentar una propuesta decente en Australia. Los de Silverstone han sido uno de los equipos con peores sensaciones después de los tres primeros días de test en Baréin, a más de 4 segundos del mejor tiempo.

Y la alternativa no es otra que seguir rodando estos tres próximos días para acumular más datos que favorezcan un progreso sólido y optimista con el AMR26 de Adrian Newey. “Necesitamos rodar más. Vamos un poco atrasados, pero esperamos que haya tiempo para mejorar”, señaló Fernando Alonso, que compartirá el miércoles con Lance Stroll y tendrá el jueves la jornada íntegra para ‘ensayar’ con el Aston Martin, en declaraciones a los medios oficiales de F1 el viernes pasado.

Mientras que los de Grove sí pudieron cerrar la primera semana de pruebas con un grueso de vueltas, aunque su objetivo es aligerar peso de su monoplaza, todavía lejos de los mejores cronos de la parrilla. Y Carlos Sainz, que también se repartirá el miércoles y se subirá el jueves completo al FW48, podrá seguir puliendo en Baréin ese modelo de piloto que mejor se adapte a los nuevos coches.

En general, Baréin recibe a una parrilla que llega con muchas novedades, incluso algún ‘setup’ que se verá en dos semanas en Australia, a esta segunda semana de test, la última oportunidad de la parrilla de alcanzar un punto óptimo de cara al estreno del curso en Melbourne, donde se empezará a esclarecer el futuro a corto plazo de cada escudería.