El piloto británico George Russell (Mercedes) ha logrado este domingo la victoria en el Gran Premio de Australia, primera cita del Mundial de Fórmula 1, y la liderado el doblete de Mercedes, con los Ferrari por detrás, mientras que el español Fernando Alonso (Aston Aston), como aventuró, tuvo que abandonar, y Carlos Sainz (Williams) fue decimoquinto.

En una emocionante carrera en el Circuito de Albert Park de Melbourne, Russell se repuso a una buena salida de los Ferrari, con el monegasco Charles Leclerc situándose primero, e impuso la buena gestión de neumáticos de las ‘flechas plateadas’ para adjudicarse el primer triunfo del curso por delante de su compañero, el italiano Kimi Antonelli (Mercedes).

Por detrás, Leclerc también se subió al podio, mientras que el británico Lewis Hamilton (Ferrari) fue cuarto y el vigente campeón, el también británico Lando Norris (McLaren), cerró el ‘Top 5’. El neerlandés Max Verstappen (Red Bull), que salía desde el fondo de la parrilla, remontó hasta la sexta posición final, y los británicos Oliver Bearman (Haas) y Arvid Lindblad (RB), el brasileño Gabriel Bortoleto (Audi) y el francés Pierre Gasly (Alpine) completaron las diez primeras posiciones.

Carlos Sainz pudo completar las 58 vueltas de carrera pero terminó fuera de la zona de puntos, decimoquinto, a pesar de realizar una buena salida que le situó duodécimo. Aunque peor le fueron las cosas al otro español en liza: Fernando Alonso.

Ya lo avisó el sábado: al mínimo problema con la telemetría, abandonaría para poder estar en China con la única batería de la que dispone su AMR26. Partió decimoquinto, dos posiciones mejor que en clasificación después de que el australiano Oscar Piastri (McLaren) sufriese un accidente antes de la carrera y de que el alemán Nico Hulkenberg (Audi) tuviese una avería, y se situó décimo tras apagarse los semáforos.

Sin embargo, su aventura duró muy poco. Entró a garajes en la vuelta 12 aprovechando un ‘virtual safety car’ provocado por el abandono del francés Isack Hadjar (RB), pero solo dos vueltas después, en la 14, fue alertado por radio de que algo iba mal y volvió a boxes. Sus mecánicos trataron de solucionar el problema, pero no daban con la tecla.

Cuando parecía que iba a abandonar, regresó a la pista con diez vueltas perdidas para utilizar la carrera a modo test, antes de retirarse de manera definitiva. En China, ya avisó de que será la misma historia.

Mucha más acción hubo por la victoria, después de que Leclerc se hiciese con la cabeza de carrera en la salida, con Hamilton situándose tercero justo por detrás del ‘poleman’ Russell. El abandono de Hadjar en el duodécimo giro obligó a los equipos a apostar por la estrategia; Mercedes entró inmediatamente en boxes, mientras que los coches de la ‘Scuderia’ se mantuvieron en pista hasta la 26ª vuelta, intentando ir a una parada.

Las ‘flechas plateadas’ tomaron entonces el liderato, y ya no lo abandonarían hasta el final gracias a la gestión clave de sus neumáticos y, sobre todo, a la superioridad de su unidad de potencia. Los Ferrari subestimaron la duración de la goma dura de los Mercedes y finalmente se vieron superados, conformándose con el tercer y el cuarto puestos.