Tras los problemas de navegación de la mayoría de los pilotos en la etapa 1 del rally más duro del mundo, la carrera ha dado un respiro a los competidores hoy, que no han perdido tiempo en busca de los puntos de control a lo largo de los 338 kilómetros de especial que componían la etapa. Desde la salida en Hail, hasta la bandera a cuadros de Al Artawiya, las diferencias entre los favoritos han sido mínimas, sin cambios importantes en la general.

Sébastien Loeb se ha llevado la etapa, por delante de Nasser Al-Attiyah y Carlos Sainz, que ha tenido un día positivo después de los errores de navegación de ayer.

 

Sébastien Loeb (1º):

“He atacado fuerte, ha sido una especial de WRC entre dos pilotos de WRC. Hemos rodado a tope y finalmente he conseguido arañarle tiempo a Nasser, probablemente porque él debía abrir pista entre las dunas. Hemos firmado una especial perfecta, sin cometer errores ni pinchar. La cosa ha estado muy reñida porque el ritmo de los dos coches es muy parecido, lo cual se presta a unas bonitas batallas. Nuestro coche está respondiendo bien, al menos frente a los Toyota. No quería adelantar a Nasser pero el camino se estaba volviendo muy pedregoso. Llegábamos a llanuras donde se levantaba mucho polvo, así que he preferido adelantarlo en el tramo final. ¡Prefiero que sea él quien asuma riesgos y no yo!”.

 

Nasser Al-Attiyah (2º):

“Nos hemos chocado contra una piedra en los últimos 10 kilómetros, pero hemos decidido no parar para no perder tres minutos adicionales. Estoy bastante satisfecho con la etapa, hemos abierto todo el día y eso que no ha sido fácil. Podríamos hablar ya de un duelo. Y es posible que peleemos hasta el final, pero aún queda mucho rally por delante hasta la meta. Veo que BRX ha mejorado con respecto al año pasado y Seb es muy rápido, pero nosotros también hemos hecho un buen trabajo. Hoy hemos perdido pero mañana empezaremos la etapa por detrás de él. Veremos quién gana… Tengo la sensación de que nos esperan muchas sorpresas en este Dakar”.

 

Stéphane Peterhansel (4º):

“Espero que logremos ganar etapas de aquí al final de la prueba. Hoy ha sido un día un tanto particular, creo que nunca había salido desde tan atrás. La arena estaba muy revuelta después del paso de tantos vehículos y notábamos el coche muy pesado. Pilotar en condiciones así consume mucho y resulta difícil comparar los tiempos. Ahora vamos a intentar ganar especiales, poner a prueba el vehículo y prepararnos para el año que viene. Ayer tuvimos un problema con el chasis y arrancamos el tren trasero. La verdad es que es un punto débil que no teníamos ubicado, así que tomamos buena nota de lo ocurrido”.

 

Imagen: Dakar