Tras una sesión de clasificación en la que Williams estuvo a punto de entrar en la Q3, con una soberbia actuación de Russell, el domingo supuso un baño de realidad para el equipo.

El inicio de carrera fue plácido para los dos pilotos y mantuvieron sus posiciones iniciales. Ambos partían con neumáticos medios y tras el incidente entre los dos Haas y el coche de seguridad Russell empezó a perder posiciones. El cambio de gomas se produjo cuando se llevaba un tercio del total de giros y la estrategia colocar los duros no les funcionó. Ninguno de los monoplazas encontró el ritmo con ellas y finalizaron en la parte baja al caer la bandera a cuadros.

George Russell (P16)

“Después de ayer, todos esperábamos más, pero fue una carrera terriblemente desafiante. Nuestro coche no se adapta a las condiciones de fuerte viento, hemos tenido muchos problemas para dominarlo. Es una pena, pero lo positivo es que conocemos los puntos fuertes y los débiles. Así que lo que debemos esperar es condiciones más tranquilas que permitan mostrar nuestro potencial”.

Nicholas Latifi (P18)

“Ha resultado una carrera difícil. Se ha visto evidente con George, que desde una posición cómoda ha ido perdiendo puestos. El coche se muestra muy nervioso y necesitamos un exhaustivo análisis para encontrar una solución. Hay que intentar mejorar antes de Barcelona”

Dave Robson, jefe de rendimiento Williams Racing:

“Día muy complicado, simplemente no hemos tenido ritmo. Al principio mantuvimos las posiciones iniciales, pero tras el coche de seguridad el medio no respondió a lo esperado. El compuesto duro nos hizo perder muchas posiciones que no pudimos recuperar. El auto ha mostrado aspectos positivos este fin de semana pero falta conseguir estabilidad para poder competir en la zona media”.

“Ahora tenemos menos de una semana para incorporar cambios de cara a Barcelona. Será interesante ver cómo se comporta el coche en un circuito que conocemos bien”.

 

Imágenes: @WilliamsRacing