La escudería italiana no tuvo la mejor vuelta de vacaciones. En el pasado Gran Premio de los Países Bajos solo uno de los coches de Ferrari pudo terminar, Carlos Sainz firmó un quinto puesto mientras que Charles Leclerc veía como su coche era retirado por problemas en el suelo del monoplaza.

Algo en lo que coincidían ambos pilotos es en que el SF-23 era inestable cuando se acercaban al limite y que no sabían como podría reaccionar. El cumulo de problemas y la falta de conocimiento de lo que pasa en el monoplaza a llevado al equipo a tomar la decisión de centrarse más en el coche de la temporada que viene.

Hemos empezado a entender lo que pasa. Pero hay muy poco margen para corregirlo ahora que el coche está ya fabricado y está más o menos hecho y desarrollado. Sabemos que tenemos que cambiar cosas para el año que viene. En circuitos como Zandvoort y condiciones de viento y pistas con mucha carga aerodinámica, simplemente vamos a ser lentos”, explicaba el español a Sky Sport.

A pesar de los problemas en Zaandvort, y quizá gracias a las condiciones climáticas, lo positivo de este GP es que pudieron luchar con coches más rápidos que ellos en una carrera llena de caos.

“Fue toda una carrera de luchar, de tomar las decisiones correctas. Nuestro ritmo no estaba ni cerca de eso y eso significa que ejecutamos bien la carrera; lo hicimos todo bien. Estoy contento con el resultado, no con lo mucho que sufrí y lo difícil que fue para nosotros”.

De cara al Gran Premio de casa, Monza, el madrileño ve opciones de que Ferrari pueda igualar y repetir el podio que el equipo logró en el GP de Bélgica.

 

Autor del artículo: Paula Bernabeu

Imagen: Scuderia Ferrari