El Gran Premio de Japón estuvo marcado por la aplastante victoria de Max Verstappen. Sin embargo, hubo un hecho que llamó la atención de los aficionados a la Fórmula 1.

Viendo el precedente que hay de luchas de compañeros de equipo y como estas pueden acabar afectando a ambos pilotos y al ambiente dentro del equipo, es raro ver luchar a dos pilotos de un mismo equipo sin que haya órdenes de por medio. Por ello, cuando esto sucede sorprende a quién está viendo las carreras. Es cierto que crea algo de emoción al espectador, pero las consecuencias pueden ser nefastas para un equipo y más si este está luchando por el subcampeonato de constructores.

Es el caso del equipo Mercedes, a quienes vimos luchar de tú a tú en el trazado de Suzuka. Estaban compitiendo por una séptima posición, pero, por suerte, no hubo consecuencias graves para ninguno de los dos. Aun así, esa lucha en pista a principio de carrera intercambiando posición varias veces les hizo perder unos segundos valiosos que acabaron pasándoles factura. Sobre todo a George Russell, al final de la misma. Esto podría ser debido a la ausencia del jefe de equipo, Toto Wolff. El mandamás estaba ausente por una operación de rodilla, pero nada más lejos de la realidad.

Wolff, al ver la lucha de cuerpo a cuerpo que estaban manteniendo sus dos pilotos, se vio obligado a intervenir. Lo que el austríaco hizo fue una llamada telefónica a sus ingenieros para que el botín de puntos que iban a conseguir no bajara drásticamente y tomar las decisiones adecuadas en este tipo de situaciones. Por lo que parece, esto funcionó, pues al final de carrera y sabiendo que Russell tenía unos neumáticos en las lonas, Wolff fue el que dio la orden de un intercambio de posiciones, eso sí algo tarde, pues Carlos Sainz pudo haber disputado a Hamilton esa 5ª posición.

Al finalizar la carrera, el siete veces campeón del mundo mostró su disconformidad con la manera de actuar del equipo. Y más aún, con el tiempo que tardaron en reaccionar. “Creo que, si hubiéramos actuado antes, quizá George [Russell] habría tenido más posibilidades de mantener a Carlos [Sainz] detrás de él, porque luchar conmigo desde luego no ayudaba a su gestión de neumáticos”, dijo el británico. “No estamos luchando entre nosotros, sino por el campeonato de constructores, como pilotos no tenemos objetivos prestigiosos que perseguir. Lo importante era asegurarnos de que al menos uno de nosotros terminara la carrera por delante de un Ferrari. Y para conseguirlo hoy necesitábamos trabajar como un equipo”, finalizó algo molestó Hamilton.

 

Autor del artículo: Ainhoa Serrano

Imagen: Mercedes AMG F1